Rosa María Lara y Adrián Ivars participan en la Olla de Núria Rosa María Lara y Adrián Ivars participan en la Olla de Núria Rosa María Lara y Adrián Ivars participan en la Olla de Núria
Lurbel corporativo

Rosa María Lara y Adrián Ivars participan en la Olla de Núria

El fin de semana pasado Rosa Mª Lara y Adrián Ivars estuvieron en la Vall de Núria. Riqueza natural y paisajística única en el término municipal de Queralbs. La Vall de Ribes está rodeada por picos de casi 3.000 metros, donde nacen multitud de fuentes y torrentes, largos prados y zonas técnicas, rápidas y duras.

 

Esta es una zona espectacular de alta montaña con un transporte singular: el tren cremallera que tiene un recorrido de 12,5 km y supera un desnivel de más de 1.000 metros.

 

Un año más, Vall de Núria ha sido el escenario de la Olla de Núria, competición de trail running que se celebró el 12 de junio y que formaba parte de las Golden Trail Series 21,5 km y 1.900 m+.


Los corredores del Lurbel Team, Rosa y Adrián, nos cuentan cómo se han aclimatado los días previos a la carrera:


“Olla de Núria nos llamó la atención desde que conocimos la carrera. Es una carrera diferente, en un sitio con mucho encanto y con un nivel de participación altísimo, pues era la segunda cita de las Golden Trail National Series.

 

Vimos el calendario y decidimos cuidar la preparación hacia esa carrera. Además, quisimos aprovechar la oportunidad y pasar toda la semana anterior alojados en Núria. Queríamos aclimatarnos a la altura en la medida de lo posible, ya que casi toda la carrera era por encima de los 2.700m, y nosotros vivimos a nivel del mar.

 

Llegamos lunes a Núria y tras subir con el tren cremallera al valle, empezamos a notar la altitud de 2.000 msnm. Es un sitio chulísimo y con una temperatura ideal, ni frío, ni calor.

 

El primer día, decidimos hacer la mitad del recorrido de l’Olla a ritmo muy cómodo para ver cómo respondíamos a 2.900 m. que tiene el Puigmal. Las sensaciones fueron bastante malas, ya que nos notamos cansados, mareados, y con mucho frío arriba. La primera toma de contacto no había sido esperanzadora, pero aún quedaban 6 días para la carrera.

 

Los siguientes días seguimos haciendo rutas por parte del recorrido, aumentando un poco la intensidad, ¡y con sensaciones cada día mejores!


Por la mañana entrenábamos y aprovechamos para conocer lugares especiales, y por la tarde intentábamos descansar y hacer algún paseo.


Llegado el viernes, ya nos encontrábamos medianamente cómodos en altitud, aunque a intensidades más altas se notaba bastante la falta de respiración y la altura. Ese día por la noche hacían la Olla Nocturna, y ya empezaba a verse el ambiente que habría el domingo.

 

Sábado, en principio, íbamos a dedicarlo a descansar, pero cómo hacían el KV, y no sabemos estar quietos, decidimos subir un poco para verlo. Resultado: terminamos subiendo hasta arriba del Puigmal por tercera vez en la semana.


Llegó el momento. Ahora sí, la carrera ya la teníamos ahí y estábamos con ganas, pero también con mucho respeto. Conocíamos el recorrido y sabíamos que los 21,5 km y 1.900 m+ podían hacerse muy duros. El día salió despejado, pero con una temperatura demasiado alta para nuestro gusto. Tocaba sudar y mucho.


Al final, sabíamos que los días anteriores no habíamos hecho la mejor aproximación (80 km, 6.000 m+), pero queríamos aprovechar para conocer el valle y disfrutar de la montaña en nuestra semana de “vacaciones”. Núria, ¡el año que viene volveremos!”